Estudiantes del Colegio Rosa-Bell compiten a nivel nacional en poesía
LC
Seis estudiantes del Colegio Rosa-Bell fueron seleccionados por la maestra de Español de octavo grado, Taíra M. Barreto Canals, para representar a la institución en el Certamen de Poesía 2026 de la Cooperativa de Seguros Múltiples.
Este certamen se ha celebrado por más de veinte años y está dirigido a estudiantes de nivel secundario de instituciones públicas y privadas de todo Puerto Rico.
Los estudiantes escogidos para representar al Colegio Rosa-Bell fueron Sofía Santiago Medina, Julián Campos, Emma Rodríguez Rivera, Julio A. Muñoz Rodríguez, Amalia Gonell Santos y Alondra Millones Hernández.
Cada uno de estos estudiantes se ha destacado por su escritura creativa en la clase de Español y recibió la orientación de su maestra durante el proceso de creación y revisión de los poemas. Los participantes podían presentar hasta dos poemas en español, los cuales debían ser originales, inéditos y no haber sido premiados anteriormente en otros certámenes.
Las obras sometidas al certamen serán evaluadas por un jurado independiente compuesto por personalidades destacadas de los ámbitos cultural, educativo y literario de Puerto Rico.
La participación representa una oportunidad para que los estudiantes compartan su creatividad y talento literario fuera del salón de clases, mientras representan al Colegio Rosa-Bell en un certamen dirigido a jóvenes escritores de todo Puerto Rico.
A continuación, presentamos uno de los poemas de cada estudiante que participó en el certamen:
Cose
Por: Sofìa Santiago Medina
Cose, cose sin al tiempo mirar,
para que mis nietos puedan dormir en un hogar
sin cortahilos
cuando los huesos tiemblen
y griten “ya no puedo más”.
los hilos desatados entregaré
al hijo mayor.
Cose, cose hasta en la hora de comer,
cuando las tripas te gruñen
el hilo no soltare,
el pantalón empiezo a coser
para que el camino un paso diario den.
Un pantalón que la correa sostenga
y al futuro no se detengan.
La camisa seguí a coser
para un latido sentir
no verlos con tijera en mano
y cortar lo que queda de coser,
que la camisa muchos cumplidos reciba
y los accesorios fortalezcan su textura.
Cose, cose porque eso fue lo que yo siempre quise
ropa, porque la desnudez,
te deja sin pensar,
ropa para no tener que anhelar
el estilo del de atrás.
Cose, cose hasta el final del atuendo
porque el hilo me espera ya,
pero las manos descanso necesitarán.
Uno
Por: Julián Campos
Solo toma un error para concederle la victoria a la perdida;
perder contigo mismo,
perder contra la vida,
caer en un abismo de furia,
perder el rumbo de la conciencia.
La mente cede
y una borrosa vista de neblina se derrama
sobre tu mirada,
bloqueando el sentido;
el sentir.
En una oscuridad total, una luz, una oportunidad, un escape, una salida es visible;
un sueño eterno que te sanará y librará de ti mismo,
y te otorgará lo más que buscas en tiempos de angustia,
el resplandor de la felicidad.
De un ojo carmesí, como el toque de Midas,
convirtiendo y convirtiendo todo lo que toca de un estado de enojo,
paso a ser un verde de vida y musicalidad que calma
tus pensamientos más abrumadores.
Todos pasamos por sentirlo,
por vivirlo;
por vivir sobre el coraje.
Mis reglas
Por: Emma Rodríguez Rivera
Es mi hogar,
Es mi cuerpo,
Mi cuerpo retumbante,
Retumbante y bello.
Yo grito tras las calles,
Yo grito tras la pantalla,
¡Yo grito lo que sea!,
Lo que sea para vivir.
Me tratan de callar,
De esconder las verdades,
Que yo soy alta,
Yo alcanzaré y tocaré el cielo.
Gritando por mis derechos,
Yo besaré a cualquiera,
Para hacerte ver,
Que no me importan tus palabras.
No me callarás,
No me esconderás,
Que yo soy alta,
Yo alcanzaré y tocaré el cielo.
Gritando por mis derechos,
Mis derechos imperiosos,
Yo votaré,
Votaré por quien yo quiera,
Yo trabajaré,
Trabajaré en donde yo quiera,
Es mi hogar,
Es mi cuerpo.
Es mi país,
Son mis reglas,
No me puedes sacar,
Es mi hogar.
Recuerdos en caja cerrada
Por: Julio A. Muñoz Rodríguez
Ay...la nostalgia mía.
Eres un reloj que sigue latiendo,
pero ya no vuelves.
Dónde está estos recuerdos que un día jugaba
con su papá.
Niño, te vez en el espejo y el peso
de tu antepasado no te deja caminar.
Dónde están esas memorias y tiempos
que un día dijiste que no se iba a acabar.
Ya eres grande y la reponsabilidad
te mata.
Y esa sonrisita de entusiasmo y de ternura
ya no la enseñas.
Miro al cielo y pienso en los días
que se fueron en un vistazo.
Y mi pasado se puso en una tumba
enterrada abajo el suelo de mi
historia.
Por qué cuando recuerdo tu voz,
siento que el pasado todavía me llama...
Una sinfonía de estaciones
Por: Amalia Gonell Santos
Pensé que nuestro baile sería eterno.
Dando vueltas en perfecta sintonía,
siguiendo el flujo de la música que nos pasaba
sin borde entre los instrumentales, tu y yo,
pero me perdí en la ilusión,
en un abrir y cerrar de ojos
sin anunciar
paró la música
y con ella nuestro baile.
Comprendía que duraría para siempre,
¿Hay cosas eternas, verdad?
En simple, no.
En detalle…
Mis ojos toparon la belleza que fuiste en otro baile,
la primera danza
a la que bailé al ritmo de la inocencia y juventud
y ahí estabas
con una mirada cansada, casi muerta,
como si escuchaste el comienzo de la canción,
esperando su final.
Esas ojeras violetas trazaban la figura de tus ojos exhaustos,
mientras reflexionaba sobre la peculiar expresión en tu cara
que motivaba a hablarte, hacerte el día
Vi tus ojos encontrar los míos.
Entre esa música asfixiante
me quedé perplejamente absorbida en tu mirada.
Creo que ahí fue cuando realmente empezamos a bailar
en el ritmo entrelazado de nuestras vidas.
En nuestro baile pasado, tus ojos parecían otoño,
listos para la imparable llegada del invierno,
observando los árboles que quedaban llenos de hojas pacientemente
esperando lo inevitable,
pero con minúsculo brillo en tu mirada
que anhelaba la llegada de la primavera,
así aprendí que mi misión era avanzar su llegada,
lograr que llegué
Solo para ti
la bella primavera.
Pero ya se sabe que es mejor no influir
en la rutina de la naturaleza,
igual que en una hoja de notas musicales
todas tendrán un turno,
un momento para contribuir al ciclo musical,
remueves una, la canción se pierde,
todo será caos
después el interminable silencio .
Y eso hice
dañando el perfecto flujo de la canción,
naturaleza, vida...
Tu vida,
silencio es el sonido más fuerte,
tan alto e intolerable.
Resonaba en todos mis órganos
al parar de la música
y tú alejaste tu mirada,
soltaste mi mano
entre el silencio y el abandono
no supe discernir cuál era peor.
Ahora mi mirada es idéntica a la tuya,
a la del ese inicio, la primera canción.
Ya llegaste a tu hermosa primavera,
el sublime estado de paz.
Y yo ahora
pacientemente esperando la llegada del invierno ,
en mi baile otoñal,
bailando sobre el borde de canción, naturaleza, vida
repetidamente
puedo contestar la pregunta inicial.
No,
pero ya llegará mi primavera, mi nota,
pasaré los meses concentrada en mi danza
preciosamente en sintonía con todo.
Astrólogo resignante
Por: Alondra Millones Hernández
Constelaciones se deslizan fuera de mis párpados.
Ploc, ploc, y se acumulan.
Caen sin cesar en un abismo
Sin ti mismo en él.
Pestañeo...
Y las estrellas encienden las paredes de mi cráneo.
Creando grietas incesantes;
quebrando murallas interiores.
Navego en la astronave de mi mente
hacia mi misticismo absoluto…
Allí pierdo el sentido.
Sueños ajenos, divinos.
Esperanzas subterráneas;
brotan sin diferencias.
Mis pestañas obstruidas que aletean...
Abrirán:
cuando mi alma quede helada.
